Actualmente se ha vuelto a confiar en la medicina natural que nuestras abuelitas practicaban. Y es que siempre han sido evidentes los beneficios que nos brinda la naturaleza.
El tomillo es un ingrediente maravilloso utilizado en la cocina de todo el mundo. Aparte de su uso culinario, el tomillo también tiene muchos usos medicinales.
El timol es uno de los aceites volátiles más importantes que se encuentran en el tomillo que ofrece propiedades antisépticas y antifúngicas. Otros aceites volátiles que se encuentran en el tomillo incluye el carvacrol, geraniol y borneol.
Es rico en compuestos fenólicos flavonoides como la zeaxantina, pigenin, luteína, luteolina y timosina, por lo que el tomillo también funciona como un antioxidante natural. De hecho, el tomillo fresco tiene el más alto nivel de antioxidantes entre todas las hierbas.
Esta hierba aromática es también una buena fuente de vitaminas. Es especialmente rica en vitaminas A y C. Otros nutrientes que se encuentran en esta hierba incluyen a la vitaminas K y E, ácido fólico, potasio, calcio, hierro, manganeso, magnesio y selenio.
Tanto sus hojas, flores y aceite se han utilizado en el tratamiento de diversas dolencias.Se puede utilizar de muchas maneras, incluyendo su uso como té.
Para hacer el té de tomillo:
Añada 2 cucharaditas de hojas de tomillo trituradas (frescas o secas) en 1 taza de agua hirviendo.
Se deja reposar durante 10 minutos y colar.
